ATEA

Interludios Caminata 

El Recorrido

Tenochtitlán, la capital del imperio mexica fue fundada en 1324 en el sitio donde los mexicas encontraron un águila erguida sobre un nopal devorando una serpiente. El lugar del mito fundacional ocupó lo que hoy conocemos como el barrio de La Merced, un barrio al que mediante la adición de territorio edificado sobre chinampas se le incorporarían tres barrios más llegando a edificar así la ciudad de gran esplendor y tamaño que Cortés encontró a su llegada.

Nuestro recorrido comienza en el metro Merced y hablará sobre uno de los barrios más antiguos de la Ciudad de México. El conocido durante el imperio mexica como barrio de Teopan – el lugar del dios- y durante la época colonial como San Pablo Teopan, el barrio de la Merced hoy en día.

Después de la conquista española, Hernán Cortés encargó a Alonso García Bravo el nuevo trazado urbano y con esto la capital del imperio mexica sufrió grandes modificaciones. En la parte central de cada barrio de la ciudad prehispánica se construyó una capilla, en el barrio de Teopan se edificó bajo la advocación de Pablo de Tarso el templo de San Pablo el Viejo, fundado bajo la tradición franciscana de Fray Pedro de Gante. En 1789 se erigiría contiguo al templo de San Pablo Viejo el templo de San Pablo Nuevo, una construcción de carácter neoclásico obra del arquitecto José Antonio González Velázquez y junto a este templo un año antes comenzó la construcción de la antigua Plaza de Toros de San Pablo, una plaza circular construida con madera la cual permaneció de pie hasta 1860 en los terrenos que hoy ocupa ATEA.

En este punto arranca propiamente nuestro recorrido, el cual seguirá por la calle de Topacio-Talavera hacia la Alhóndiga de la Ciudad, establecida en 1573 como el gran almacén de granos y víveres que llegaban desde el sur en barcos y trajineras por el antiguo Canal de La Viga.

El carácter mercantil del barrio que exploraremos no es nuevo, viene de una larga tradición de mercados que data desde 1700 año en que se inició la construcción del mercado El Parían en el lugar de lo que hoy es el Zócalo, este mercado fue demolido por órdenes de Antonio López de Santa Anna debido al deterioro que sufrió gracias a la construcción de un nuevo mercado contiguo; El Volador en 1782-1844, el cual ocupaba el espacio urbano de la actual Suprema Corte de Justicia de la Nación, lugar muy bien comunicado con la Alhóndiga de la ciudad y el Canal de la Viga a través de la Acequia Real. Este nuevo mercado de carácter Neoclásico duraría hasta 1870, año en que se extinguió en un voraz incendio, es en este punto de la historia donde el comercio informal se reubica en las inmediaciones del Claustro del Convento de Nuestra Señora de la Merced.

Vale la pena hacer notar que el mercado informal de La Merced, fue vecino de una de las obras de la arquitectura Barroca/Mudéjar más importantes de la Ciudad de México, es esta la razón por la cual el mercado adquiere su nombre actual, y el barrio en sí mismo.

Para el año de 1890, en la época del porfiriato se construye un inmueble ex profeso para el mercado en el mismo sitio. Y en 1957 se muda al nuevo mercado de La Merced construido con un gran proyecto del arquitecto Enrique del Moral. La vocación comercial del barrio se extendería hacia el borde sur-oriente del mismo y con esto un nuevo complejo comercial abastecería la gran ciudad hasta nuestros días. Gracias a la estación Merced de la línea 1 del metro, inaugurada en 1969, el gran mercado y el barrio en sí mismo fortalecen su importancia en la gran México-Tenochtitlán del 2017.

ATEA
Es una plataforma multidisciplinaria de producción y experimentación, un lugar que promueve prácticas que invitan a la reinvención de imaginarios comunes dentro del espacio urbano. Es un espacio abierto al intercambio de conocimiento y a la creación colectiva.
Localizada en el barrio más antiguo de la Ciudad de México, La Merced (un barrio estigmatizado por los medios de comunicación como un espacio peligroso y de prostitución) ATEA busca destacar los procesos de producción y cuestionar los modelos actuales de consumo a través de exhibiciones, talleres, residencias y prácticas e investigaciones de carácter artístico arquitectónico. Fundada en 2011, ATEA busca generar un dialogo que responda a las condiciones sociales actuales, a través de diferentes disciplinas, como la arquitectura, el arte, la producción textil, gráfica y cerámica, el cine, la música y el arte urbano.