INTERLUDIO 29

INTERLUDIOS DE ESTUDIO

CASA DANH VŌ

¿Cómo influencia el espacio arquitectónico a la producción artística y viceversa? Ésta es la pregunta que se pretende indagar a través de una serie de visitas a casas y estudios de artistas relevantes en el entorno mexicano. Son objeto de esta investigación las conexiones que se producen entre un contexto espacial y sensorial —visual, sonoro, material— y la obra que se concibe o se realiza en él. Se profundizará en la discusión a lo largo de varios meses, al adentrarnos en la atmósfera de creación de ciertos autores clave. Cada evento se configura literalmente in situ con un carácter específico que deriva de la personalidad del espacio que se visita y de la persona que lo habita.
Así, este ciclo conecta conceptualmente los tradicionales viajes de estudio de los arquitectos modernos a obras emblemáticas de la antigüedad con la actual práctica de los studio visits.

El pasado jueves 9 de junio tuvo lugar la quinta visita del ciclo Interludios de Estudio en la Casa Danh Vō, situada en la colonia Roma Norte y diseñada por AREA, oficina fundada en 2013 por Héctor Módica, Carlos Ledezma y Lourdes del Río.

Casa Danh Vō

AREA

El proyecto Casa Flora es una intervención en una casa de principios del siglo XX, localizada en un barrio tradicional de la Ciudad de México, con tres niveles y una superficie de 8 x 16 metros. La presencia de un Ahuehuete, un árbol típicamente mexicano en la fachada de la calle, fue uno de los elementos tomados en cuenta para preservar la atmósfera de la casa original en la nueva propuesta.

El acercamiento al que se llegó con Danh Vō fue el de respetar la fachada y la estructura originales, la esencia de la casa, eliminar intervenciones pasadas que saturaban la mayor parte de la luz y del espacio para restaurar el espíritu del proyecto original, una casa y un patio.

La casa está hecha a partir de una relación entre sólidos y vacíos, los cuales organizan el programa alrededor de los muros de mampostería existentes. El patio actúa como un cubo de luz que funciona como una extensión del ambiente construido. Es el generador de luz y movimiento en la casa que une cada nivel con escaleras interiores y exteriores.

La planta baja es un espacio público continuo que se puede vivir por completo. El primer piso consiste en un par de cuartos privados, restauración de los originales, uno con vista al árbol de la calle, que actúa como un filtro de luz natural, mientras que el otro se abre hacia el balcón del patio y el jardín. El segundo piso completa el proyecto y consiste en la remodelación del penthouse original convirtiéndolo en una terraza que guarda una estrecha relación con el contexto.

Después de definir el acercamiento inicial, el método de diseño fue un dialogo recurrente con Danh que surgió de los descubrimientos en la demolición y reestructuración de la casa.

El dinamismo y la variedad en los recorridos vienen dados gracias a la inclusión de escaleras y pasajes que permiten la transición entre la atmósfera tradicional de la casa y la intervención. La preservación de los ambientes encontrados y la continuidad de los recorridos se apoyan en una selección congruente de materiales por su uso práctico y su origen local. Se utilizó recinto, una piedra volcánica local, por su gran versatilidad. Funciona como una superficie continua entre el interior y el exterior que se despliega completamente en la planta baja hasta deformarse en los estanques y después continuar por las escaleras. Los techos y pisos de madera son el sistema de construcción original de la casa y los muros de mampostería blancos logran una unidad espacial. Las intervenciones de madera controlan la relación con el exterior y actúan como divisiones en el espacio, actuando como muros internos.

El resultado es una casa flexible en cuanto a programa y circulación. El flujo no está determinado, se da más bien instintivamente dependiendo de las condiciones externas y las actividades que la hacen habitable y dinámica.

En un contexto de reapropiación de un edificio ubicado en la ciudad, la intervención en este espacio logra ser una pausa tranquila dentro un ambiente urbano hiperactivo.