LADRONGaleria

Interludios Caminata 

Buenos Aires

La caminata surge de una colaboración con el historiador Guadalupe Aguilar Guzmán, cronista de la Colonia Obrera-Doctores en la Delegación Cuauhtémoc que ha trabajado durante siete años haciendo una investigación sobre la Colonia, a partir de sus rasgos socioeconómicos.
La selección de los lugares que vamos a recorrer tiene su origen en la capacidad de éstos para hacernos reflexionar sobre cómo la arquitectura es afectada por las necesidades económicas de sus habitantes, la densidad poblacional, los procesos políticos a los que son sometidas las estructuras y su popularidad regional.
El nombre de la Colonia Buenos Aires surge de una estrategia diplomática que llevó a cabo el ex-presidente Álvaro Obregón (1920-1924). A cambio del reconocimiento que le brindaron varios estados de América Latina, entre ellos Argentina, el general bautizó calles del Centro con nombres de países de Sudamérica y Centroamérica. Calle República de Chile, Argentina, Bolivia son ejemplos de ello. Existe otra versión popular del nombre según la cual los “buenos aires” correspondían a los aromas de potreros y aguas estancadas en la zona. Otra leyenda dice que de las aguas cristalinas del río de la Piedad brotaba un clima agradable acompañado de una brisa fresca.
Sin embargo, hace mucho que la Ciudad de México dejó de ser “la Región más Transparente” y la Colonia que nació sin ser planeada, sigue sin tener un plan. Cuenta con pocas vías de comunicación, es reducida territorialmente y con numerosos callejones, no tiene mercado propio, parque ni kiosco, tampoco cuenta con espacios de recreación. Se encuentra limitada por el Eje Central Lázaro Cárdenas, la calzada Dr. Vértiz, el Viaducto Miguel Alemán o Río de la Piedad y el Eje 3 sur, conocido también como Dr. Ignacio Morones Prieto. La mayor parte de la colonia se divide en bodegas y refaccionarias de autopartes, unidades habitacionales, casas que presentan síntomas de auto-construcción, vecindades y toda la extensión del antiguo Panteón Francés, el cual sirvió para marcar el inicio arquitectónico de la zona.

Panteón Francés:

El Panteón fue construido por mandato de Fernando Maximiliano de Hamburgo, hacía el año de 1864, la razón: las bajas del ejercito francés. En él se encuentran personajes ilustres, héroes nacionales y de televisión, así como personas que en vida fueron poderosos económicamente, un ejemplo de ello son los restos de José María Pino Suárez y José Revueltas, entre otros. Cuenta con una capilla de estilo art noveau dedicada a la Piedad, y una réplica de la Capilla Sixtina, centro del Panteón.
Pueblo de la Piedad y Potreros:

En el siglo XIX la colonia no existía, lo que había cerca de esos terrenos era el Pueblo de la Piedad, por donde pasaba el río de la Piedad (hoy entubado y con el nombre de Viaducto). El pueblo.
En la época, gran parte de la zona era ocupada por potreros, “El de Hidalupe”, “el de Enmedio y el Tinado” que servían como criaderos de animales ya que la zona presentab a extensos pastizales, terreno fangosos y agua, sobre todo en las lluvias de temporal.
Viaducto Miguel Alemán:
El Viaducto fue antes un gran río llamado así en honor del Pueblo de la Piedad que desapareció a mediados del siglo XIX y con él todas sus construcciones. El río se formaba a partir del agua que bajaba de las montañas al sur-este de la ciudad, pasando por los pueblos de Tacubaya y Barranca del Muerto y conectando con el río Becerra.
En 1952 durante el periodo de Ernesto Peralta Uruchurtu, mejor conocido como el regente de hierro y cuyo gobierno en la capital duró más de catorce años hasta 1966; se ordenó entubar el río de la Piedad, tranformándose en una vía rápida conocida como Viaducto, que es hoy el límite sur de la colonia.
Doctor Vértiz:

Esta característica y prolongada avenida que nace en el centro de la ciudad, a la altura de Av. Chapultepec, cruza las colonias Doctores y Narvarte. Representa un punto de división crucial para la colonia.
En la década de los noventas, Conrado Tostado, el entonces director del Museo de la Ciudad de México, consiguió patrocinio para la realización de un grupo de esculturas en esta zona. La mayoría de las piezas que aún podemos ver son máquinas y autopartes soldadas y situadas en el camellón, un trabajo realizado por las artistas Ivonne Domenge y Betsabee Romero.

Los Zorros y Jaguares:

En 1997, una trágica historia dio al barrio una reputación violenta. Se trató de la desaparición de seis jóvenes el 8 de septiembre. Durante una operación policial llevada a cabo por la Secretaría de Seguridad Pública, en respuesta a un tiroteo en el que habían por muerto un policía y un residente, los jóvenes fueron detenidos por la policía mientras ocupaban un auto abandonado frente a un centro de cuidado infantil de la ciudad. De los desaparecidos, tres fueron encontrados muertos en Tláhuac con evidencia de que habían sido ejecutados: tenían signos de tortura y sus rostros estaban desfigurados más allá del reconocimiento. Los cuerpos que supuestamente eran de los otros tres fueron encontrados en una zona rural del Ajusco. Más de 400 agentes del gobierno fueron investigados, incluyendo policías y personal militar cercano. Treinta y seis fueron acusados y trece condenados. En la esquina de Doctor Andrade e Ingeniero Bolaños hay un altar a la Virgen de Guadalupe que funciona como monumento para aquellas las víctimas.

LADRÓNgalería
Es un espacio coordinado por Marco Aviña, Marek Wolfryd y Wendy Cabrera Rubio que trabaja dentro de la cultura contemporánea, enfocado en medios y dispositivos que funcionan en la promoción, distribución, discusión y exposición del arte contemporáneo y de forma más reducida otras disciplinas.
Su práctica se politiza al hacer uso del lenguaje simbólico. Su discurso se genera a partir del trabajo con distintos agentes culturales, se abordan formas críticas alrededor de aspectos sociales, políticos y estéticos. LADRÓNgalería indaga maneras de ampliar y/o irrumpir los modelos y sistemas de producción tradicionales haciendo hincapié en el recurso de la situ-especificidad directa o tangencial como herramienta principal para lograr sus cometidos, ofreciendo distintas herramientas cercanas al conocimiento artístico para quien se interese por hacer uso de las mismas.
LADRÓNgalería presenta este interludio con la colaboración de Hugo Torres, Director territorial de la Coordinación territorial Obrera-Doctores y Guadalupe Águila Guzman, Cronista.